martes, 2 de julio de 2013

Otra promesa incumplida...



El pasado 4 de junio se llevaron a cabo dos concentraciones de forma paralela en Alicante y Valencia. En ellas se reclamó una subvención de la que sólo se había abonado un ridículo 30%. Una tomadura de pelo en toda regla si tenemos en cuenta que con un recorte del 10% ese 30 no llegaba prácticamente ni para cubrir las nóminas pendientes.



Un verano más llega a este sector ahogado por las deudas y mentiras a las que nos someten nuestras Consellerías.

Obviamente no creímos en sus palabras. No pensamos que fuera cierto que esta vez nos iban a pagar, como prometieron, antes de que terminara el mes de junio y no lo creímos porque, aunque mantenemos la esperanza de que algún día no lejano dejen sus elegantes sillas y la corrupción a un lado, somos conscientes de que a día de hoy, tristemente, siguen ostentando su poder, tras el que esconden sus fraudes y mentiras como cosa del día a día.



Debería caérseles la cara de vergüenza, pero no conocen ese término.
Deberían tener un remordimiento tal que no les dejase dormir, pero me temo que lo hacen plácidamente porque no saben lo que es.
Deberían desvivirse por la ciudadanía, por los/as ciudadanos/as a los/as que, se supone, representan, pero lo olvidaron el mismo día que vieron su primera nómina.



Y deberían porque…

Muchas de las personas que asisten a estos Centros ven en ellos su vida.
Cada familia que utiliza estos recursos siente una enorme tranquilidad.
Gran parte de los/as trabajador/a que tiene el sector vive su trabajo con ilusión y entera disposición.
Los/as beneficiarios/as de los servicios, tienen derecho a una vida digna, en la que la calidad y no la asistencia, sea lo prioritario.
Las familias de estas personas merecen un respeto y muchas ayudas, no más trabas.
Los/as trabajadores/as merecen recibir un salario porque fuera de todo esto, y aunque la lucha vaya con ellos/as, también tienen una vida personal que cuidar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada